Hay un mito que nos repiten mucho: "si me toca declarar, me toca pagar". No es así. Declarar y pagar son cosas distintas, y mucha gente declara sin pagar un peso, o incluso recibe devolución. Lo que sí cuesta es no declarar cuando la ley te obliga.
Los topes que te obligan a declarar
Para el año gravable 2025 (que se declara en 2026), estás obligado a declarar renta si cumples cualquiera de estos topes, medidos con la UVT de 2025 (49.799 pesos), según el artículo 592 del Estatuto Tributario y el decreto de plazos:
- Patrimonio bruto a 31 de diciembre de 2025 igual o mayor a 4.500 UVT, unos 224 millones de pesos.
- Ingresos brutos del año iguales o mayores a 1.400 UVT, unos 69,7 millones.
- Consumos con tarjeta de crédito por 1.400 UVT o más.
- Compras y consumos totales por 1.400 UVT o más.
- Consignaciones o inversiones financieras por 1.400 UVT o más.
Basta con cumplir uno solo para estar obligado. Y hay que sumarle no ser responsable de IVA.
¿Cuándo se declara?
El plazo depende de los dos últimos dígitos de tu documento. Para el año gravable 2025, los vencimientos van aproximadamente entre agosto y octubre de 2026. La fecha exacta sale en el calendario tributario que publica la DIAN, así que vale la pena confirmar la tuya con tiempo para no correr.
Declarar no es lo mismo que pagar
Si durante el año te hicieron retenciones, declarar puede significar que la DIAN te devuelva parte. El problema nunca es declarar: es declarar tarde, declarar mal o no declarar. Ahí es donde aparecen las sanciones.
Si no superas ninguno de los topes, por lo general no estás obligado a declarar. Si tienes dudas con tu caso, es mejor revisarlo antes del vencimiento que después.




