Mucha gente cree que la planeación patrimonial es solo para ricos, o que es una forma de "esconderle" cosas a la DIAN. Ninguna de las dos es cierta. Planear en vida es dejar todo en orden para que tu familia reciba lo tuyo sin pleitos, sin sustos y pagando solo lo justo.
Primero, lo que NO es
Proteger tu patrimonio no es ocultar bienes ni inventar operaciones para no pagar. La ley tiene una cláusula general antiabuso (artículo 869 del Estatuto Tributario) que le permite a la DIAN desconocer operaciones que no tengan un propósito económico real. Lo que sí se puede, y mucho, es ordenar y prever con las herramientas que la misma ley ofrece.
El testamento: ordenar, no reducir
El testamento, regulado en el Código Civil, sirve para organizar cómo se reparte la herencia respetando las asignaciones forzosas (lo que por ley les corresponde a los legitimarios y al cónyuge). No baja el impuesto, pero evita litigios y deja clara tu voluntad.
Donaciones en vida
Puedes anticipar el traslado de un bien donándolo en vida. Eso sí: para quien recibe, la donación tributa como ganancia ocasional al 15%, con la exención del 20% hasta 1.625 UVT (artículo 307). Sirve para ordenar el relevo, pero no elimina el impuesto.
Sociedades y holding familiar
Una estrategia frecuente es aportar activos a una sociedad (por ejemplo una SAS, Ley 1258 de 2008) y planear la sucesión sobre las acciones en vez de sobre cada bien. Los aportes a sociedades nacionales, cuando cumplen los requisitos del artículo 319 del Estatuto Tributario, no generan renta ni ganancia ocasional en el momento del aporte. Es una herramienta poderosa que exige hacerlo bien.
Fiducia y seguros de vida
La fiducia mercantil permite administrar o transferir bienes a través de un patrimonio autónomo; fiscalmente es transparente y tributa en cabeza de los beneficiarios (artículo 102). Y los seguros de vida dejan liquidez a la familia: la indemnización por muerte está exenta hasta 3.250 UVT (artículo 303-1).
Ninguno es un truco. Cada uno tiene requisitos y conviene para unos casos y no para otros. La clave es revisar tu patrimonio real antes de mover algo.



